María Carla Rouillon

Coach Transformacional y Catalizadora de la Felicidad, Éxito y Plenitud a través del empoderamiento y autoliderazgo a nivel personal y corporativo

Después de laborar como gerente de oficina en los principales Bancos en Lima, Peru, liderando equipos por mas de 20 años y lograr resultados extraordinarios tanto en metas tangibles como apoyando a mis colaboradores a desarrollarse a nivel personal y profesional, decidí emprender esta nueva aventura como Coach Transformacional y Catalizadora de Felicidad , Éxito y Plenitud a nivel personal y corporativo, ya que mi lema personal era y es “Todo es posible” y “Lo que tu crees, lo creas”, para lo cual me certifique como Coach de Vida(ICC en Lima), PNL (USA), Coach Transformacional (ICI en Portugal), Points of You, Facilitadora de LEGO Serious Play, y utilizando herramientas para la autorrealización y transformación personal y reconexión con su verdadero yo y logre trascender sus barreras y creencias limitantes, genere nuevos comportamientos y se comprometa consigo mismo a alcanzar su máximo potencial natural con pasión y excelentes resultados mas alla de lo imaginado en todos los aspectos de su vida, para ser Feliz, Libre, Exitoso Saludable y Abundante. Investigadora sobre temas relacionados a Epigenetica, Neurociencia, y manejo del stress mediante la Atencion plena (Mindfulness) e Interocepcion para potencializar lideres innovadores.

Testimonios

Recuerdo que conocí a Maria Carla a través de una amiga que me comentó estaba haciendo coaching con ella. Al inicio no sabia si era lo que necesitaba pues mi vida andaba bastante complicada, relaciones, trabajo, vida, familia, etc. y la idea de una coach no era algo de lo que estaba 100% segura. Pero cuando decidí enrumbarme en sus sesiones descubrí rápidamente una manera distinta de ver las cosas. Maria Carla fue mi guía, fue mi punto de partida.

Durante el tiempo que tuve las sesiones con ella recuerdo que todo sucedió muy rápido. De un momento al otro inicie una relación inmensamente intensa con alguien y experimenté la idea de abrirse nuevamente a una relación. Durante ese mismo periodo descubrí que algo en mi carrera profesional me faltaba y comencé a evaluar la idea de hacer cosas distintas. Siempre me he considerado una persona bastante racional, con objetivos claros y definidos, sin embargo con Maria Carla descubrí lo que significaba escuchar mi parte emocional, ese instinto que te dice “por qué no? que es lo peor que podría pasar?”. Descubrí que existe una manera de evaluar y ver las cosas distintas. Digamos que arriesgue a escucharme, desde ese momento el viaje no ha sido fácil. Como dije al inicio, Maria Carla fue solo mi punto de partida pero definitivamente un punto de partida que me ayudo a despegar.

Mi lado racional siempre esta presente, solo creo que ahora escucho ambos lados, el emocional y el racional. Digamos que ahora ambos están en tregua. Maria Carla nunca me dio respuestas definitivas sino más bien me animó a buscarlas por mi misma, me animó a cuestionarme, a dudar de todo lo que decía y el por qué las decía. Comencé a identificar patrones en mi vida, situaciones que se repetían con personas que iba conociendo y cada una de ellas bajo circunstancias distintas. Al identificar estos patrones o situaciones ya estaba en mí tomar decisiones distintas en cada una de las circunstancias. Recuerdo el día en que me dijo “ya no podíamos continuar nuestras sesiones semanales”. Durante ese periodo acababa de terminar esta relación sentimental relativamente corta pero bastante importante para mi y recuerdo estar sumamente triste por no poder continuar las sesiones con Maria Carla. Recuerdo sus palabras “estas lista, ahora debes continuar sola, yo igual estaré aquí para lo que necesites”. Y así fue, meses después, deje mi trabajo, me mude a Roma, empece una maestría, reconstruí una vida fuera de Lima, de mis amigos y mi familia, pero básicamente decidí arriesgar y creer en mi, en lo que soy capaz. Aprendí a seguir instintos, aprendí a liberar, aprendí a perdonar, aprendí a querer, aprendí a creer y confiar en mi. Sin embargo, como lo dije al inicio, su ayuda fue solo mi punto de partida pues lo más difícil vino después pero como ella bien lo dijo ya estaba lista para intentar y aplicar lo aprendido.

Hoy, casi 2 años desde que deje Lima y hace casi 3 desde que deje mis sesiones semanales continuo hablando con ella de vez en cuando. Le cuento de mis avances y mis retrocesos, lo más gracioso es que siempre pasa en momentos particulares. Ahora, confío, confío en mi, confío en lo que será de mi. Aun tengo miedo de algunas cosas pero el miedo viene siempre acompañado de una inmensa tranquilidad que me permite continuar y no lamentarme por lo que hice y lo que no. Después de 3 años aun no sé donde iré a parar, pero de eso se trata, no? La incertidumbre siempre ha sido el principal enemigo del hombre pero lo que ahora sé es que depende de uno manejar esa incertidumbre y hacer las paces con esa voz racional que muchas veces te hace dudar. Ahora, soy una creyente que el corazón y la mente no tienen que estar peleados, por el contrario, es posible calmar ambos bandos entendiendo que ambos pueden trabajar juntos.Seguro habrán decisiones que se toman con mayor racionalidad pero la intuición ayuda que la decisión sea aquella que contribuya con tu desarrollo personal. No hay bien o mal, ambos son parte de una misma moneda.

Todavía me falta mucho por recorrer y estoy segura volveré a tropezar, volveré a sentir dolor, volveré a dudar pero también estoy segura que cuando eso pase seré más consciente de como enfrentarlo y superarlo. No puedo estar más agradecida con las herramientas y la ayuda que Maria Carla me brindo en uno de los momentos más complicados de mi vida. Mi único consejo es que no piensen que Maria Carla solucionará sus problemas, probablemente una vez que inicien su camino se encontrarán, así como yo, en lo que es el inicio de un largo pero increíble viaje.
Gracias, gracias, gracias 

Lucero F